Si...
Las mujeres somos malvadas y crueles.
Somos manipuladoras y frívolas.
Nos gusta hacer sentir mal y disfrutamos riéndonos de los demás.
Somos expertas en llorar sin sentido y en hacernos las victimas.
Nos encanta disfrazarnos de chicas sensibles y frágiles sumidas en penas de amor.
Somos brujas escondidas tras miradas dulces.
Somos niñas con alma de demonio.
CaMi*
lunes, 31 de enero de 2011
lunes, 24 de enero de 2011
fuck!
trate
de no mirar-te a los ojos
de no sentir tu mano
de no reír contigo.
quise dejarte a un lado
mirarte con indiferencia
y hablarte cuando me diera la gana.
supuse que no tenia importancia
que tu no tenias idea de nada
y que yo seguiría con mi frialdad de costumbre y mi practicidad sobrevalorada.
pero...
te mire fijo
tome tu mano
y me reí a carcajadas contigo.
caí
como un kamikaze.
caMi*
de no mirar-te a los ojos
de no sentir tu mano
de no reír contigo.
quise dejarte a un lado
mirarte con indiferencia
y hablarte cuando me diera la gana.
supuse que no tenia importancia
que tu no tenias idea de nada
y que yo seguiría con mi frialdad de costumbre y mi practicidad sobrevalorada.
pero...
te mire fijo
tome tu mano
y me reí a carcajadas contigo.
caí
como un kamikaze.
caMi*
miércoles, 5 de enero de 2011
entre lineas.
Y a tal extremo llego su sentido de importancia que entre las lineas de ese texto vago, liviano e insignificante sintió que las palabras se quedaban revotando en su cabeza.
Palabras incomodas... recuerdos de situaciones inexistentes.
Y se dio vuelta en su cama durante noches.
Pensando.
y sin ninguna explicación le encontró sentido a eso que había leído (sentido erróneo, claro) y se sintió pasado a llevar, herido y traicionado.
Y volvió, con ese resentimiento exagerado y su odio habitual.
Con esa supuesta madurez, con ese arribismo oculto y su sentido de superioridad autocreado.
Literalidad.
Tan simple.
CaMi*
Palabras incomodas... recuerdos de situaciones inexistentes.
Y se dio vuelta en su cama durante noches.
Pensando.
y sin ninguna explicación le encontró sentido a eso que había leído (sentido erróneo, claro) y se sintió pasado a llevar, herido y traicionado.
Y volvió, con ese resentimiento exagerado y su odio habitual.
Con esa supuesta madurez, con ese arribismo oculto y su sentido de superioridad autocreado.
Literalidad.
Tan simple.
CaMi*
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