lunes, 3 de diciembre de 2007

Fijo.

Sentada en la escalera espere.
Espere mientras el viento travieso jugaba con mi pelo y las hojas de los árboles danzaban a mí alrededor. Y observe a la gente pasar por mi lado sin siquiera notar mi presencia.
Fue en un día sonriente y común, bajo ese cielo celeste con rastros de algodón donde nos sonreímos tímidamente. Y tu mirada de niño se cruzo con la mía haciendo que olvidara todo lo demás. Fue en un día de paseos en metro y caminatas por el centro donde mis ojos se clavaron con los tuyos y decidieron no separarse jamás.
Porque rodeados de cemento y hojas secas supimos que nos quedaríamos así para siempre.






CaMi*

3 comentarios:

Daniela Prado dijo...

Esos días que parecen ser los más simples, donde la rutina continua su curso normal, son en verdad y terminan en convertirse en recuerdos inolvidables, donde las miradas se cruzan y los corazones laten a un mismo ritmo...

Es extraño... quizas las nubes de algodón se confabulan y nos permiten soñar y llegar a mundos desconocidos, donde solo dos personas pueden participar...


Te amo..

Muñeca de Algodón

Anónimo dijo...

encontraste las palabras precisas para expresar una idea las palabras como en algun momento dijiste llenas de sentido y un poco corta venas
me parece jajaja

cosas simples = recuerdos complejos

Anónimo dijo...

Fijo... pero hay veses en que solo llega una persona.. sino que te llega ocmo una inspiracion de algun lugar, al que llamaremos más alla... te llega esa cosa, o sentimiento, y te dan ganas de seguir... pero tiene miedo...

no pierdas las esperanzas de que alguien o algo te ayude a avansar...

No siempre te vas tomado de la mano, aveses uno tiene que tomarse su propia mano no?



EN fin..


Besos..


te exo de menitos...

Kote.