Y de las cenizas comienza a emerger ese extraño ser que un día fui, pero que ya olvide.
Reaparecen esos llantos repentinos y esas risas esporádicas que solo se veían un par de veces al mes. Vuelve a nacer esa inseguridad por nada y los celos porque si. Otra vez un millón de sentimientos confusos se tropiezan en mi cabeza y me dejan aquí, en blanco, sin poder hacer nada.
Son esos recuerdos de lo que ayer viví, fui, pensé, llore, grite y soñé. Recuerdos de esa niña un tanto ingenua, un tanto astuta. De la niña dulce de mirada coqueta y manos heladas. De esa chica que creyó saberlo todo, pero no sabia nada.
Yo.
martes, 28 de agosto de 2007
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
1 comentario:
llegue a tu blog no se bien como, pero me gusta como escribes, cada cosa que leo aki me llega profundamente, es como si en tus palabras pudieras perfectamente expresar lo que sentimos muchas que no sabemos ocupar las palabras precisas te felicito
Publicar un comentario